S.A. CLUB
Suicidas Anónimos Club
Una nota de la autora Suzanne Wolf:
Durante mucho tiempo pensé que algunas historias solo pertenecían a quienes las habían vivido. Eran demasiado íntimas, demasiado extrañas o demasiado oscuras como para compartirlas con nadie.
Hasta que comprendí que, a veces, guardar silencio también es una forma de contar una historia.
Por eso he decidido abrir esta puerta.
No sé quién fue el primero en pronunciar el nombre S.A. Club. Tampoco sé cuándo comenzaron las reuniones ni que miembro decidió que aquella habitación debía convertirse en un lugar donde desconocidos pudieran sentarse alrededor de una mesa y hablar de aquello que jamás se atreverían a contar fuera de allí.
Solo sé que las reuniones existen y que, cuando comienzan, alguien siempre termina hablando.
Lo que ocurre después es otra cuestión.
He reunido aquí algunos de esos relatos. No pretendo juzgar a sus protagonistas, ni explicar sus decisiones, ni buscar respuestas donde quizá no las haya. Solo quiero dejar que cuenten.
Porque detrás de cada historia hay alguien que, en algún momento, llegó hasta aquella mesa. Alguien que perdió algo, que escondió algo o que quizá llevaba demasiado tiempo fingiendo que todo estaba bien. Y, tal vez, alguien que todavía no sabía hasta dónde podía llegar.
S.A. CLUB

Hay lugares a los que uno llega porque quiere y otros a los que llega porque ya no sabe adónde ir. El S.A. Club es uno de ellos.
Las reuniones empiezan siempre de la misma manera: una puerta, una mesa, varias sillas y un silencio que parece estar esperando algo. Alguien dice su nombre, respira hondo y empieza a hablar.
Al principio, las historias parecen corrientes: un trabajo perdido, una familia rota, una decisión equivocada, una vida que, poco a poco, dejó de parecerse a la que habían imaginado.
Pero siempre llega un momento, una frase, una confesión, algo que nadie esperaba escuchar. Entonces cambia el aire de la habitación. Los demás dejan de moverse, paran de mirar el reloj y atienden.
Porque en el S.A. Club no hay diagnósticos, ni sermones, ni promesas de salvación. Aquí nadie viene a fingir que tiene las respuestas. Vienen a contar lo que les ocurre, y eso puede ser mucho más peligroso.
Hay quienes han perdido cosas, quienes se han perdido a sí mismos, quienes arrastran secretos durante años y quienes han aprendido a sonreír mientras esconden sus ruinas. Algunos han llegado al borde. Otros llevan tanto tiempo viviendo al otro lado que ya no recuerdan cómo era estar aquí. Y quizá los más inquietantes sean aquellos que todavía creen estar a salvo.
Porque cualquiera puede sentarse en esa silla. Cualquiera puede escuchar. Cualquiera puede pensar que la historia del otro no tiene nada que ver con la suya, hasta que llega una frase que duele más de lo esperado; una frase que se queda dentro; una frase que, por alguna razón, parece haber sido pronunciada para ti.
Eso es lo que encontrarás aquí: historias que pueden hacerte sonreír, historias que pueden incomodarte, historias que quizá olvides al cerrar esta página y otras que no.
Porque lo verdaderamente inquietante no es descubrir hasta dónde puede llegar otra persona.
Lo inquietante es reconocerse en ella.
Estos son los relatos del S.A. Club.
No sabemos qué llevó a cada uno de sus miembros hasta aquella habitación. Quizá ellos tampoco lo sepan.
Pero hay algo que sí sabemos: cuando alguien empieza a hablar, los demás escuchan.
Y algunas cosas, una vez escuchadas, ya no pueden dejar de existir.
La puerta está abierta.
La reunión está a punto de comenzar.
Pasa. Toma asiento. Y escucha.
Pero antes de empezar, recuerda una cosa:
Aquí nadie viene a contar el relato que tú esperas escuchar.
Aviso Legal y Advertencia de ContenidoNaturaleza ficticia:
Todo el contenido, los textos, los personajes y las situaciones publicados en este sitio web son estrictamente obras de ficción y relatos literarios. No reflejan hechos reales ni opiniones personales del autor.
Sobre la temática:
Algunos relatos pueden abordar temas oscuros, difíciles o sensibles, como la tristeza extrema o el suicidio. Esto forma parte de la trama de las historias.
Rechazo explícito:
Este blog no promueve, apoya, justifica ni hace apología del suicidio ni de ningún tipo de daño personal bajo ninguna circunstancia. El autor condena cualquier conducta autolesiva.


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