Mi pésima experiencia al publicar con Círculo Rojo.
Editorial basura 🔴 NO SE OS OCURRA PUBLICAR CON CÍRCULO ROJO, perderéis vuestro tiempo, vuestro dinero y vuestra reputación.
Si estás pensando en publicar con Círculo Rojo, lee antes este artículo. Solo te ocupará dos minutos, pero te puede ahorrar dinero y muchos días de disgustos y malas prácticas.
Además, seguro que consigo arrancarte una sonrisa.
Como todos mis suscriptores sabéis escribo bajo el seudónimo de Suzanne Wolf, soy una autora española nacida en Madrid, mi último libro fue PENUMBRAS DE SUZANNE con la editorial Círculo Rojo.
Como prueba fehaciente de que mi motivación no es económica, proporcionaré el Ebook a todos aquellos que me lo soliciten gratuitamente.
Llevo muchos años escribiendo, antes no lo hacía bajo pseudónimo, he trabajado en prensa como redactora jefe y community manager de una importante revista.
Actualmente, soy una de las pocas personas seleccionadas en España para el desarrollo lingüístico de la inteligencia artificial, trabajo en el prestigioso proyecto Bulba, como AI language trainer.
Mi acreditación online es una garantía y solo me mueve la necesidad de que se haga justicia con los autores ultrajados por esta editorial, no el dinero o el tiempo perdidos. Esos ya sé que no los voy a recuperar, probablemente tendré que ir a buscarlos al cubo de la basura donde ellos van a tener que buscar también su reputación.
Tras enviar mi manuscrito a diferentes editoriales y obteniendo contestación positiva por parte de algunas, cometí el craso error de firmar con ellos y por un módico precio de 450 euros, me prometieron el cielo. Nada más lejos de la realidad.
Los plazos estipulados en el contrato nunca se cumplieron, el libro no salió en grandes plataformas como Google Books o Amazon papel bajo demanda,
Por no hablar de las faltas de ortografía en las notas de prensa, la catalogación de mi obra como poesía extranjera contemporánea, en mi país España, cuando yo soy obviamente española y el pésimo trato recibido por parte de mi editora, Alicia Quesada.

Fue un resorte instantáneo, nada más recibir el tercer plazo y último de los cobros esta señora dejó de contestar a mis emails y empezó a ningunearme y a tratarme de manera horrible. Una imagen dice más que mil palabras. La foto en cuestión está a disposición de cualquiera en la web de la empresa, es del dominio público.
Envié muchos emails solicitando la corrección y subsanación de todos los problemas, cuando obtenía respuesta me daban largas nunca fueron subsanados.
Lo peor vino cuando vi los royalties y derechos de autor que distaban mucho de lo que se había firmado y hablado por email. Por otro lado, en las ventas aparecían un número de ejemplares inferior a los reales. Lo sé porque yo misma y mis familiares compramos ejemplares que no aparecen en la plataforma Lantia. Esto huele a ESTAFA.
En medio de todo esto recibo un email de la editorial comunicándome que no he sido nominada a unos premios que desconocía que existieran, porque estos señores se creen que son el Grupo Planeta, nada más lejos de la realidad, son una editorial pésima de autoedición con prácticas mafiosillas indeseables, empleados poco formados y un solo objetivo: Publicar el mayor número de libros posibles al año aunque sean una birria. Su negocio es este, no olvidemos que cobran por publicar tu manuscrito y luego por las promociones de miles de euros que tendrás que pagar si quieres que dicho aparezcan algún sitio.
Contesto a este email socarronamente, expresando mi gratitud por no estar nominada a tan ridículos premios con esta poesía, porque ingenio e ironía no me faltan:
«Gracias por no estar entre los «elegidos»
Dichosa por no recibir tamaño deshonor
Antes de que vuestro jurado amañase la votación
Mis doctos lectores ya habían emitido su nominación»
Acto seguido les envié algunas reseñas muy positivas de mi obra.
Y solicité que por favor no me mandasen más publicidad, puesto que antes me cortaría un brazo que volver a publicar con ellos y a raíz de ahí, mi editora Alicia pierde el control, entra en barrena y empieza a mandarme emails desautorizándome como escritora y burlándose de mi persona. Este email le puede costar su carrera profesional:

Nunca entendí cómo antes de firmar todo iba a ser un éxito y yo iba a ser algo parecido a Emily Brontë y después yo soy una porquería de autora. ¿Qué había cambiado? ¡Ah sí! Que ya había pagado y no tenían que fingir más, ni llevarse bien conmigo.
A raíz de todo esto les pido la DEVOLUCIÓN de los 450 euros por no haberse finalizado el trabajo y que se elimine mi libro de todas las plataformas. A lo primero se negaron, en varios foros están difamando y diciendo que yo pedí 400 euros por callar (ni con 40 mil euros conseguirían que yo eliminé este artículo) es una falacia, yo solicité la devolución del importe total de mi contrato por incumplimiento.
Los mails están a la disposición vuestra y de mi abogado, por supuesto, a lo segundo, van a su ritmo y siguen difundiendo mi obra y mi fotografía sin mi permiso, lo cual es un delito, ya que los derechos de autor me pertenecen.
Acto seguido recibo la llamada de cuarenta y cinco minutos de un señor llamado Manuel que dice ser abogado de la compañía. Con maneras de mafioso de poca monta me amenaza (y lo hace en foros abiertamente a otros autores) diciéndome que si cuento o reseño lo ocurrido me van a demandar…
Os escribiré desde mi celda a lo Cervantes. ¡Que miedito!

Yo le indico amablemente que proceda, ya que tengo documentación de todo lo que estoy diciendo y el pago correctamente realizado por mi parte y que al no haberse realizado o completado el trabajo en su totalidad tengo derecho a la devolución de mi dinero. Le pongo una metáfora (porque el señor era de cortas entendederas) explicándole que el trato que yo había recibido era lo mismo que si entraba a El Corte Inglés a comprar un reloj suizo y al darme la vuelta después de pagar la dependienta me llamaba perra judía y cuando llego a casa y desempaqueto el reloj es Made in China y no tiene minutero.
Tras una investigación exhaustiva, encuentro que hay más afectados y amenazados por esta editorial que pretende amordazarnos y que presume de sacar tres mil libros al año y luego da este trato a sus clientes de los que se nutre su billetera.
No se puede esperar gran cosa de una empresa en donde sus mismos empleados son obligados a reseñar a sus jefes con cinco estrellas en Google Maps (es muy importante para comprobar la veracidad de estos datos que filtréis sus reseñas por las más bajas) también hay varios foros donde se habla de este tema. Las reseñas son de uso público también, cualquiera puede verlas.

Pero por mi parte no quedará impune este hecho, ya que finalmente yo me he quedado con mi libro sin publicar (por ellos, claro) sin mi dinero y encima he sufrido amenazas.
Gracias a Dios, debido a la relevancia y al SEO de mi blog Poesía eres tú y por supuesto a mis queridos suscriptores, sé que cuando alguien ponga en el buscador las dos palabras de esta empresa infecta, saldré entre los diez primeros resultados. De esta manera, aunque yo no haya podido recuperar ni mi ilusión, ni mi esfuerzo, ni mi dinero, podré ayudar a otros a que no caigan en el mismo error que yo cometí.
Por favor, si eres lector de este blog o me sigues en mis redes sociales te ruego máxima difusión. Si eres afectado (somos muchos de verdad, demasiados para que esto se acalle) me puedes contactar por el icono de WhatsApp en la página Contacto.
Podéis encontrar en Google, Facebook y foros más afectados que han denunciado y un artículo muy interesante que recopila la versión de varios autores afectados:

Semanas después aún continuaron las intimidaciones, burofaxes y difamaciones de esta editora y esta empresa a mi persona. Escriben a aquellos que me rebloguean o que presentan también sus experiencias negativas con la editorial en vanos intentos de que quiten las menciones a mi artículo, aduciendo que yo he intentado extorsionarles…Zafia mentira.
Soy muy organizada, tengo guardados todos los WhatsApp, pantallazos, llamadas, conversaciones con el supuesto abogado, emails con dicho y con la empresa donde solicito la devolución de lo que yo pagué, ni un céntimo más, por un trabajo penoso e inacabado. La calumnia, la estafa y el acoso a una enferma, son graves delitos tipificados en el código penal y yo voy a demostrarlos todos y además voy a demostrar que hay más afectados y más procesos.
Estoy deseando que me demanden para llevar toda esta documentación a su señoría y de paso mis exámenes médicos oncológicos, para demostrarles en los juzgados que no se apiadan de nadie. Les da igual que sus víctimas seamos enfermos de cáncer en paro y sin recursos económicos (este hecho ellos lo conocían y está todo por escrito) o ancianos de noventa años que con ilusión se gastan su nimia pensión en sacar un libro con sus memorias.
No tienen ningún escrúpulo a la hora de sacarnos los euros para nada. Dinero que a lo mejor te lo quitas de ir al supermercado. Por la ilusión de publicar. Ellos juegan con eso, con las ilusiones de los demás.
Parafraseando la “modesta” presentación que ha hecho de su persona la editora Alicia; «YO hago realidad los sueños de los escritores». Mi experiencia fue diametralmente opuesta, yo viví la peor de las pesadillas.
Los autores debemos protegernos entre nosotros de estas prácticas indeseables, ellos se creen muy fuertes, pero que no olviden que David mató a Goliat con una onda.
Personalmente, he luchado en mi vida contra gigantes mucho más poderosos, soy una contrincante con total ausencia de miedo, estoy dispuesta a llegar hasta el final. No voy a dar ni un paso atrás, por más que amenacen, demanden, pataleen y desprestigien no voy a consentir que nadie me amordace e impida narrar mi experiencia. Ante cualquier negocio o transacción comercial el CLIENTE tiene derecho a exponer su disconformidad con el servicio, a reclamar, reseñar y denunciar.
Solo me arrepiento de haber publicado con ellos.
Que no olviden que yo tengo mi pluma en una mano y la verdad en la otra.

Poesía eres tú no se hace responsable de los de las opiniones y comentarios vertidos en este blog por otros usuarios de la plataforma WordPress, escritores afectados o lectores. Aquí no se coarta la libertad de expresión excepto, cuando es utilizada para amenazar bajo viles pseudónimos y correos falsos.


Deja un comentario