No me entiendo con los humanos
ni con sus metas y hazañas vanas
sólo los muertos me son cercanos
de la tierra y la paz soberanos.
Ser la dueña del sueño eterno
dar descanso por fin a mis canas
poder partir de este infierno
la existencia crisol del averno.
Que mi presencia se borre
que ya no acontezcan mañanas
la sangre mis vasos no recorre.
Aplaudid: ¡Ya se quebró la torre!
Ahora podréis lamentar tristes
lo que en vida no me disteis.
Audio con el poema declamado por la autora:
Versos decasílabos al descanso eterno.


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