Somos amuletos intangibles, haces luminiscentes
fugaces luceros violáceos, álgidos halos nocturnos
que erizan tu piel deslizándose entre susurros
Solo ansiamos la infinitud a tu lado, no temas
en este plano no hay tomento ni calvarios
habitan nuestras ánimas como EVANESCENCIAS
Acompañándote como arcángeles umbríos
no es la nada, no es el frío.
No es que el no ser sea vacío
llevamos por abrigos los recuerdos
subsistimos en tu corazón cual escoltas imperecederos
el amor nunca muere, los amantes son eternos
se buscan una y otra vez en solapadas dimensiones
resurgiendo de ese apego como las grandes canciones.
A los que me siguen cuidando
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Vídeo de la canción de Evanescence My inmortal:


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